Puede que tengas la razón; puede que muchas de mis actitudes se impulsen como una defensa cuando me siento en peligro, incluso puede que mi constante paranoia, mis vicios o incluso mis malas costumbres (como pasar armado las 24 horas) sean un reflejo de las cicatrices que me han dejado las decisiones erradas que he tomado en mi vida. Puede que a pesar de todos los años y todas las cosas que he afrontado siga siendo un pequeño por dentro y las partes que han conseguido madurar con la experiencia entregada por los años quieran proteger a esa parte inmadura de ser dañada. Quizás no sea más que un bebé miedoso que no quiere asumir sus problemas porque duelen y lo hacen llorar. Pero también quizás sea momento de empezar a lidiar con esas cosas, porque no quiero ser más un niño que se escuda en excusas y en caretas para decir paso frente a lo que podría llegar a herirlo, no quiero nunca más volver a temer por las cosas que hice en el pasado; quiero ser un hombre para amarte, para cuidarte, para responder por ti todas las veces que haga falta y para formar una vida juntos, quiero que esa parte inmadura crezca solamente contigo, que ese pequeño que se esconde y que se excusa se muestre solo en tu presencia y seas tú quien lo guíe y lo fortalezca hasta que no sea necesario que se esconda.
Te amo, por sobre todo, incluso más que a mi mismo; te amo tanto que a veces incluso me cuesta creer que sea real; te amo y te adoro y quiero que se mantenga así durante los años y que no cambie jamás, que podamos afrontar juntos lo que nos espera en el futuro y que construyamos de la mano una vida en la que solo figuremos nosotros y nuestro amados.
Te amo lo suficiente como para saber que mi vida se irá al infierno si llegas a faltarme, lo suficiente como para saber que si me mantengo a tu lado no importa lo que venga seré feliz y haré también todo y aún más de lo posible para que tú seas feliz también.
Te amo y no se que mas decir para exteriorizarlo y quizás sea esa la razón para re formularme y seguir intentando mejorar a diario; quizás sea esa la única razón por la que valga la pena redimirme : porque desde hace poco más de 8 meses mi única razón eres tú.